Colombo corta dos orejas tras una faena de poder y firmeza ante «Venteadoro», de Partido de Resina, premiado con la vuelta al ruedo en Cuéllar. 

 

El coso de Cuéllar vivió una tarde de rotunda trascendencia con el encuentro entre el diestro venezolano Jesús Enrique Colombo y «Venteadoro», marcado con el número 7 del legendario hierro de Partido de Resina. Un ejemplar de imponente estampa y excelsa casta cuya bravura encendió los tendidos de principio a fin.

El tono de la tarde quedó fijado desde el primer tercio con una vibrante pelea en el peto, donde el picador Israel de Pedro firmó una labor de gran mérito ante la fija codicia del astado. Acto seguido, Colombo asumió el protagonismo en el tercio de banderillas, derrochando facultades, solvencia y un ajuste milimétrico que puso al público de pie.

Con la muleta, el torero americano desplegó una tauromaquia cimentada en la firmeza, el sometimiento y la profundidad. Llevó al de Partido de Resina sumamente templado y humillado por abajo, aprovechando su entregado recorrido para cuajar series al natural de enorme calado y dimensión estética. La conjunción entre la bravura de «Venteadoro» y el mando de Colombo desató una fervorosa petición de indulto en los tendidos.

Con total determinación y sin dilaciones, Colombo montó el acero para ejecutar la suerte suprema con una estocada entera y fulminante. El juez concedió las dos orejas entre el clamor general, mientras los restos de «Venteadoro» recibían el póstumo homenaje de la vuelta al ruedo, rubricando así una jornada inolvidable para la cabaña brava y la afición segoviana.


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