El diestro mexicano Arturo Gilio se prepara en célebres dehesas españolas de cara a su compromiso en Cebreros y su próximo retorno a la Feria Potosina.

 Preparación con sello de entrega en la geografía ibérica

Inmerso en la intimidad y exigencia del campo bravo español, el joven matador de toros mexicano Arturo Gilio afila su tauromaquia de cara a sus próximos e importantes compromisos de la temporada europea. Con la mirada puesta en lo que será su tercera comparecencia del año en suelo español, el diestro ha intensificado sus labores de tienta en las emblemáticas dehesas de Luis Algarra y Murube, midiendo su firmeza y evolución técnica ante ejemplares de impecable procedencia.

La campaña de Gilio en España ha mantenido una notable tónica de triunfo e importancia. En su debut de la temporada cortó dos orejas para salir a hombros, mientras que en su reciente actuación en Estella, Navarra, paseó un apéndice tras cuajar una faena de gran calado que el mal uso del acero privó de convertirse en el máximo triunfo del serial.

El próximo sábado 15 de agosto, el diestro torreonense asumirá un firme compromiso en la localidad de Cebreros (Ávila), donde lidiará un encierro de Salvador Domecq en un atractivo mano a mano con Damián Castaño. Tras este cotejo, el mexicano emprenderá el viaje de regreso a su patria para presentarse el 21 de agosto en la Plaza de Toros Fermín Rivera, dentro de la Feria Potosina, compartiendo cartel con Román Collado y Juan Pablo Sánchez ante toros de Arroyo Zarco.

información Rafael Cortes