Morante: El Arte y la Identidad en el Ruedo

"Yo soy torero y no soy un asesino... los toros son la poesía de España". Con esta contundencia, José Antonio Morante Camacho, conocido universalmente como Morante de la Puebla, defiende una herencia que trasciende el tiempo. Para la primera figura del toreo y Premio Nacional de Tauromaquia 2021, intentar suprimir esta tradición es atentar contra la identidad misma de un pueblo: "Los toros vienen de mucho más atrás", afirma, desvinculando la fiesta de cualquier tinte político para situarla en sus raíces más profundas.

Considerado un torero de época, Morante define el toreo como un acto de heroísmo, una de las pocas expresiones artísticas donde el ser humano aún expone su vida. Desde su perspectiva, el toro bravo habita en un entorno privilegiado, naciendo para un destino único que preserva su especie y su entorno natural.

Su visión profesional huye de la comodidad. Para el maestro de la Puebla, el compromiso con la afición exige lidiar todo tipo de encastes: "La música no puede repetir siempre lo mismo; un profesional debe demostrar que puede con todo". Esa entrega se traduce en una emoción estética que él compara con la cercanía de un baile, donde el roce con el animal arrastra al artista a un estado de inspiración absoluta.

Hoy, ese espíritu de libertad y defensa cultural resuena con fuerza en México. La lucha por la plena vigencia de la tauromaquia en la CDMX y la actividad constante en la Plaza de Toros México —la más grande del mundo— es una causa que une a la afición. Defender la Fiesta Brava es proteger un patrimonio histórico, tradicional y ecológico que detona la economía y el turismo.

Que la temporada 2026 sea el testimonio de una pasión inquebrantable. ¡Viva la libertad y viva la Fiesta Brava!

Felipe de Jesús Estrada Ramírez Cronista de la Ciudad