Juan Pablo Sánchez firma lo más destacado y Sergio Flores deja momentos de firmeza en la segunda corrida de la FENAZA ante un encierro áspero de Torrecilla.
ZACATECAS, Zac.— La Monumental de Zacatecas vivió una tarde de oficio, firmeza y fondo torero en el marco del 480 aniversario de la fundación de la ciudad y el medio siglo del retorno de la divisa de Torrecilla a este ruedo. En tarde marcada por la llovizna constante y un encierro de Torrecilla que ofreció severas complicaciones y escasas opciones de lucimiento, la terna se entregó a base de técnica y vergüenza torera, quedando desierto el trofeo Escapulario de Plata en honor a la Virgen del Patrocinio.
El hidrocálido Juan Pablo Sánchez firmó los pasajes de mayor solidez. Ante su primero, «Aniversario», solventó las medias embestidas con maestría y distancias exactas para saludar palmas tras petición. Con el cuarto, «Coronel», estructuró una faena de gran dimensión: sobria, paciente y con muletazos profundos y templados por el pitón derecho que hicieron romper a un astado áspero, perdiendo el premio por el acero.
El matador tlaxcalteca Sergio Flores debió lidiar en primer turno al reserva «De la Rosa», astado que sustituyó a «Don Pepe» al partirse el pitón en varas; el sobrero embistió descompuesto y buscando el bulto, obligando al diestro a abreviar. La cumbre de su esfuerzo llegó frente a «José Esteban», toro encastado y con movilidad sin entrega, al que Flores consintió con mando y naturalidad por el derecho, rubricando una obra limpia que no coronó con la espada y concluyó en ovación.
El toledano Álvaro Lorenzo mostró entrega frente a «Felguérez», que midió y desarrolló peligro. En el sexto, «Goitya», Lorenzo hilvanó muletazos de buen trazo y temple por ambos pitones en una labor que fue a más, empañada al final con los aceros para escuchar dos avisos.
Información @marysol_fragoso_sosa fotos @ntrtoros Manolo Briones




