Luigi Mercury corta una oreja de peso y Carlos Fuentes brinda una tarde de maestría en la conclusión del festival taurino en la plaza Cinco Villas de Santiago Cuautlalpan. 

  
 

Santiago Cuautlalpan, Edo. de México. El misticismo y la expectación del toreo volvieron a encender los tendidos de la plaza de toros Cinco Villas. En una luminosa jornada de mediodía, se dio el paseíllo final al festival que la lluvia obligó a postergar, permitiendo que la emoción y la entrega de los alternantes escribieran un capítulo de indudable madurez profesional en el albero.

El matador huamantleco Carlos Fuentes abrió plaza con un despliegue de torería y firmeza absoluta. Enfrentó a un ejemplar astado de San Judas Tadeo que exigió desde el primer capotazo, desarrollando un peligro evidente por el pitón izquierdo y terminando cada pase con la cara en alto. Con oficio y maestría, Fuentes se impuso a las asperezas del astado, cuajando una labor muy por encima de las condiciones de su oponente. Aunque un estoconazo al tercer intento postergó los trofeos, el reconocimiento se tradujo en unánimes palmas del respetable.

El clímax de la tarde llegó con la presencia del diestro capitalino Luigi Mercury, quien bordó el toreo ante el exigente segundo de la tarde. Con paso firme y mando absoluto, Mercury sometió la embestida complicada del astado en los medios de la plaza, engarzando tandas de naturales profundos y templados que calaron hondo en las almas de los aficionados. La contundencia con el acero coronó una obra redonda, sepultando un estoconazo inapelable que le valió el corte de una merecida oreja, la postre único apéndice del festejo taurino.

La jornada se enriqueció con el prólogo ecuestre y artístico de la anfitriona Grisel Sirvent, quien lidió un extraordinario becerro de Montecristo. La torera dejó constancia de su esmerada y fina técnica, deletreando naturales de excelsa plasticidad que rompieron en el tendido y redondearon el júbilo colectivo de una afición que abandonó el recinto con el alma llena de toreo.

Información y Fotos: Nando Aguilar.